Las abejas son insectos voladores pertenecientes a la superfamilia Apoidea. Evolucionaron, al igual que las hormigas, de las avispas.

Primitivamente eran insectos depredadores de otros insectos y posteriormente las abejas evolucionaron y se alimentaban de polen y néctar, tanto para sus larvas como para producir su propia energía. Para ello poseen unos pelos especiales en sus patas traseras que le sirven para guardar el polen y transportarlo al enjambre para alimentar a las larvas.

Las abejas se encuentran en todos los continentes, excepto en la Antártida, y como hemos dicho anteriormente, se alimentan del polen y néctar de las flores. Viven en cualquier tipo de hábitat y hay muchas especies diferentes.

La mayoría de las especies de abejas son solitarias o semisociales, como es el caso de los abejorros. Sin embargo, la abeja común o abeja doméstica (Apis mellifera) vive en colonias, formando enjambres y con una marcada jerarquización, donde encontramos tres clases: reina, obrera y zánganos.

La abeja reina es la encargada de la reproducción y pone dos tipos de huevos: huevos fecundados, que darán lugar a los zánganos, y huevos sin fecundar (haploides), que dan lugar a las abejas obreras.

Los zánganos por tanto, se aparean con la reina mientras que las obreras son las encargadas de cuidar de la descendencia.

¿Cómo se produce una abeja reina dentro del enjambre?

Como hemos dicho, las larvas y los adultos se alimentan de polen y néctar de las flores. Cuando hay escasez de reinas en la colmena, por la emisión de unas feromonas se promueve la producción de nuevas reinas, que aparecen de larvas que se alimentan única y exclusivamente con la jalea real. A día de hoy se desconoce cómo sucede el proceso específicamente.

Importancia de las abejas

Gracias a las abejas concebimos la vida tal y como es ahora. Las abejas son las encargadas de la polinización de las plantas, por tanto, sin las abejas no tendríamos frutos, no habría semillas, no germinarían plantas, no habría alimento para los animales….

Además, son uno de los mejores bioindicadores naturales de los niveles de contaminación y cambio climático, ya que son muy sensibles a los pequeños cambios en las condiciones climáticas y contaminantes. No existiría la vida sin la ayuda desinteresada de estas pequeñas voladoras

Control de abejas

Las abejas son una especie protegida que actualmente se encuentran en serio peligro de extinción. Es por esto que las abejas solo se pueden controlar cuando interfieren con el ser humano.

Por regla general, las abejas hacen el enjambre en lugares altos, aunque se han dado casos de que han llegado a anidar en el acerado. Normalmente se instalan en cornisas, fachadas de edificios, árboles, …

La retirada del enjambre se tiene que hacer por personal especializado, debido a la peligrosidad de las picaduras cuando molestamos el enjambre y por ser una especie protegida.

Siempre hay que proceder a la retirada por la noche, que es cuando ellas están descansando, tienen menor actividad y se encuentran todas en el enjambre.

Se pueden retirar mediante dos métodos: La retirada del enjambre completo o la atracción de la reina mediante feromonas hasta otro panal artificial (el resto de abejas y zánganos seguirán a la reina), para que finalmente se lo lleve un apicultor y les proporcione un nuevo hábitat.

Una vez que se ha retirado el enjambre, se fumiga la zona con productos repelentes que impiden la reconstrucción del enjambre. Se promueve el traslado del enjambre antes que la eliminación del mismo, cuidando así el medio ambiente y respetando la importancia para el ecosistema.

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